El colágeno se ha convertido en una palabra de moda en la industria de belleza, pues cuando hablamos de lograr una cutis radiante y joven, este ingrediente toma protagonismo. Es la proteína más abundante de nuestro cuerpo y juega un papel fundamental en mantener la elasticidad y firmeza de la piel.
En el siguiente artículo, ahondaremos en los beneficios y usos que esta proteína tiene para ofrecer, explorando cómo logra ayudarnos a conseguir una apariencia que desafía el paso de los años.
La fama del principio activo
Aunque es verdad que el éxito del colágeno en nuestros días le ha dado mucha fama, sus orígenes se remontan a la Edad Media, cuando Hildegard von Bingen estudiaba extractos de tejidos animales. Fue entonces cuando reconoció su uso como remedio para solucionar problemas en las articulaciones.
A medida que se comprendieron mejor las propiedades del colágeno, su inclusión en productos cosméticos se volvió todavía más común. Se comenzó a incorporar colágeno en una variedad de productos gracias a su capacidad para mejorar la elasticidad de la piel y reducir la apariencia de arrugas y líneas finas.
Esto se debe a que el colágeno sirve como componente básico de nuestra piel, proporcionándole estructura, fuerza y elasticidad. Sin embargo, a medida que envejecemos, nuestra producción natural de esta proteína se reduce, lo que provoca las arrugas y flacidez tan características de la vida adulta.
Al reponer los niveles de colágeno, podemos restaurar y rejuvenecer las cualidades juveniles de nuestra piel. Por ello, existen muchos productos que buscan aumentarlo, incluidas cremas y suplementos. Estos productos ayudan a que el cuerpo produzca más colágeno y revierta los signos del envejecimiento.
Factores para una piel rejuvenecida
Cuando el colágeno se aplica tópicamente o se consume vía oral a través de suplementos, estimula la producción de nuevas fibras de colágeno, lo que mejoraría la estructura de la piel y reduciría la flacidez. Sin embargo, actualmente existe controversia respecto a su consumo, pues no está completamente probado que estos suplementos sean efectivos.
Por otro lado, consumir vitamina C favorece la producción de colágeno, por lo que alimentarse regularmente de naranjas o fresas puede tener un efecto positivo en la cantidad de la proteína presente en el cuerpo.
El colágeno también ayuda a mejorar la hidratación y retención de humedad en la piel. A medida que envejecemos, la barrera de humedad natural se debilita, lo que provoca sequedad y falta de brillo. El colágeno contribuye a restaurarla y mantener niveles óptimos de hidratación.
Como recomendación para hacer frente a esto, aconsejamos adquirir la Super Multi-Corrective Soft Cream de Kiehl’s, una crema hidratante anti-signos de la edad clínicamente probada, con efecto de estiramiento, que ayuda a reafirmar visiblemente la piel, reducir arrugas, aumentar la luminosidad, mejorar la elasticidad y brindar un tono y una textura más uniforme.
Está formulada para pieles normales, grasas y mixtas, incluso piel sensible. Gracias a ingredientes clave como la adenosina, estimula la síntesis de colágeno, lo cual contribuye a mejorar la elasticidad de la piel.
El colágeno ofrece muchos beneficios para el rostro y la piel, lo que lo convierte en un ingrediente muy demandado en las rutinas de cuidado. Su capacidad para mejorar la luminosidad y la regeneración natural de la piel permite adoptar tratamientos que desbloquean el verdadero potencial de nuestra tez.

